—¿Cuáles son las lesiones más comunes que se producen en la cavidad bucal?

—Los desplazamientos dentarios (luxaciones) en la dentición temporal. Las fracturas o roturas de las coronas que afectan el esmalte y la dentina (tejidos duros de la parte visible del diente) en la dentición permanente. También la salida total del diente de la boca, las denominadas avulsiones dentarias, que afectan mayormente la dentición permanente y en menor cuantía la temporal.

—Cuando son uno o varios los dientes que se aflojan, ¿qué conducta sugiere seguir?

—Acudir de inmediato al dentista para su fijación o inmovilización.

—Si el diente (o los dientes) salen fuera de la boca, ¿qué hacer? ¿Conservarlo seco dentro de un pañuelo, o lavarlo con agua limpia y colocarlo enseguida dentro de su cavidad? En fin, ¿qué es lo aconsejable y qué está contraindicado en estos casos?

—Debe sostenerse el diente por la corona (parte visible del diente), enjuagarlo con solución salina o agua sin frotar su raíz y colocarlo enseguida dentro de su cavidad (alveolo). De no ser posible su colocación, debe transportarse de preferencia en un recipiente con un poquito de leche, solución salina, agua, e incluso saliva del paciente. Cuando se introduce en saliva el lapso que debe transcurrir antes de la atención dental no debe sobrepasar las dos horas. La resequedad del diente y la demora entre el momento de producirse la lesión y el de recibir atención, constituyen contraindicaciones para lograr el éxito en el tratamiento.

—¿Cuál es el tiempo máximo ideal antes de su recolocación con éxito?

—Menos de media hora.

—¿La conducta a seguir es la misma si el diente es temporal o permanente?

—No. Generalmente la decisión del dentista no recolocar un diente temporal caído. Ello se debe a la alteración posterior que pudiera producirse en el diente permanente.

—¿Cuáles son las complicaciones más temidas y a qué manifestaciones debemos familiarmente prestar atención luego de una recolocación dentaria?

—Un diente después de recolocarse puede causar dolor, aumento de volumen o fístula (bolitas con pus) en la encía que rodea al diente, movilidad, desplazamiento dentario y, finalmente, la reabsorción o pérdida de la raíz dentaria, pudiendo perderse el diente o sumergirse en el alveolo. Por tanto, el tratamiento debe darse por concluido sólo cuando lo indique el dentista.

—¿Qué información debería dominar el público en general, y sobre todos los padres, para poder actuar con eficacia frente a un traumatismo dentario?

—Que el facultativo capaz de valorar un trauma dentario eficazmente es el dentista. Por tanto, cuando ocurra un trauma, debe acudirse a este especialista.