—¿Cuáles son los tendones más frecuentemente afectados?

—Los que transcurren por la mano, la muñeca y el antebrazo.

—¿Qué funciones propiamente dichas realizan los tendones?

—Los tendones son prolongaciones fibrosas de los músculos que están en los extremos de la masa muscular. Los tendones le permiten al músculo insertarse en el hueso. Los tendones son verdaderas poleas que posibilitan los movimientos. Gracias a ellos se mueven nuestros brazos, nuestras manos, nuestras piernas. El género humano se diferencia de su último antecesor en la escala de las especies, entre otras cosas, por el movimiento en pinza entre los dedos índice y pulgar, que es ejecutado por tendones.

—¿Ante qué primeros síntomas debemos consultar al médico?

—El dolor. El dolor es el síntoma dominante de esta enfermedad que puede llevar a la imposibilidad de mover los dedos o los miembros superiores. Esa es la impotencia funcional.

—¿Qué otros trastornos se pueden generar?

—La tendinitis en la muñeca suele devenir en el llamado síndrome del túnel carpiano, que ocurre en la muñeca, que habitualmente requiere tratamiento quirúrgico. La tendinitis puede llegar a ser tan dolorosa que trastorna la salud mental de quien la padece. Esto se agrava por su imposibilidad de trabajar.

—¿Afecta por igual a hombres y mujeres?

—Sí.

—En el desempeño de un mismo trabajo con riesgo de estas lesiones, ¿podría afirmarse que hay personas más susceptibles que otras a enfermar?

—Son más susceptibles quienes padecen alguna forma de reumatismo muscular o articular. Y en la industria con trabajo pesado, los que realizan movimientos más bruscos por falta de experiencia o torpeza.

—¿En qué consiste el tratamiento de la tendinitis y su rehabilitación?

—Esencialmente en el reposo de la mano y de todo el miembro superior. Este es el gran problema por su repercusión sociolaboral. El trabajador tiene aspecto y apariencia sana, pero está totalmente incapacitado para su oficio habitual. En el plano estrictamente médico, hay que suministrar analgésicos y antinflamatorios. A veces hay que proceder a la inmovilización con yeso, y si el padecimiento es severo, existe la indicación quirúrgica.

—¿Es posible introducir medidas preventivas en evitación de estas lesiones?

—Sí, y debería ser obligatorio para todos los empleadores, lo que lamentablemente no ocurre en la realidad. Los ritmos de trabajo en la industria deben estar pautados de acuerdo con la fisiología humana. La productividad del trabajo debe ser elevada con tecnología y no a costa de la salud del trabajador. En los servicios informatizados, deben pautarse períodos de reposo de las manos y en ese lapso el trabajador debe realizar una actividad no manual.

—¿La tendinitis se originaría también como consecuencia de infecciones sufridas e incluso por la acción adversa del algún medicamento?

—Sí, es posible.  En el caso de origen medicamentoso, es lo que denominamos una iatrogenia (enfermedad causada por al acto médico).